A estos kilos de más, se le une un verano lleno de barbacoas, helados, refrescos gaseosos, poco ejercicio, así que me veo en puertas del invierno, peor que al principio y sin ninguna ropa que me quede bien. Mi marido igual, por solidaridad conmigo, también ha cogido esos kilos.
Nos hemos dado cuenta que no podemos seguir con este estilo de vida, los dos somos aficionados al running, y cada vez podíamos correr menos. Así que hace dos semanas, pusimos pies en pared y dijimos que ya estaba bien. Nos hemos marcado un objetivo, una carrera popular de 10 kms a mediados de octubre. Para ello tenemos un camino muy claro, reducir el peso y aumentar el entrenamiento.
Después de barajar varias dietas, las cuales no puedo realizar porque estoy amamantando a mi bebé, nos hemos decantado por la vida sana. Que curioso, algo tan simple, tan machacado y a su vez tan efectivo. Nos hicimos con los libros del Método de la Báscula, programa de Canal Sur, después de leerlos y sacar las nociones básicas, nos pusimos manos a la obra.
Cuando me pregunta en que consiste nuestra dieta, les digo que el método es sencillo, incluir en cada comida hidratos de carbono, proteínas y verduras; cinco comidas al día; no existen alimentos prohibidos, sólo de consumo ocasional; ejercicio a diario. Todos sabemos esas premisas pero pocos las llevamos a cabo.
Lo primero antes de comenzar una dieta es concienciarse, no va a ser un camino fácil y mejor hacerlo en grupo, esto hace que la motivación sea mayor. Tirar unos de otros, sobre todo a la hora de hacer ejercicio. Para mi antes de salir a correr tengo que hacer malabares, con los dos niños. Sobre todo con el pequeño, que tengo que darle de comer antes de salir para que aguante un poco, y no es que yo corra mucho. Pero que nadie me diga que no tiene tiempo, que si puedo salir yo con dos niños y el llevar un casa, puede salir cualquiera, sólo es cuestión de querer y organizarse.
Antes de empezar la dieta tienes que saber desde dónde se parte, pesarse y tomarse las medidas. Marcarse un objetivo de peso, sabemos los kilos que nos sobran, pero ese será el objetivo a largo plazo. A corto plazo tenemos que marcarnos pequeñas metas, uno o dos kilos a la semana, correr un km mas a la semana o mas a menudo. Siempre serán objetivos realistas.
El siguiente paso, es realizar un menú semanal, sabiendo que comer cada día nos evitamos improvisaciones y tirar de lo que haya en la nevera. El menú se realiza en función de los gustos de cada uno, esto es de lógica, a veces nos empeñamos en seguir determinados menús que no son de nuestro agrado y acabamos por aborrecerlos.
Resumen de los pasos que hemos seguido:
1. Darse cuenta que necesitamos un cambio y querer cambiar.
2. Saber de donde partimos y a donde queremos llegar.
3. Concienciarse para no darse por vencido.
4. Marcarse objetivos a corto plazo.
5. Realizar el menú semanal.
6. Ponerse manos a la obra.
Desde aquí iremos contando como nos va en las semanas y publicaremos los menús que realizamos.